Instituto Spurgeon

Lecturas muertas de la Biblia

“Si el oro del cielo no es digno de ser buscado, difícilmente va a ser encontrado por ustedes. Muy a menudo les he repetido que el acto de escudriñar las Escrituras no es el camino de la salvación. El Señor ha dicho: «Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo.» Pero aun así, la lectura de la Palabra, lo mismo que el oírla, a menudo lleva a la fe, y la fe trae salvación; ya que la fe viene por el oír, y la lectura es una forma de escuchar. Mientras están investigando para saber qué es el Evangelio, puede agradar a Dios dar la bendición a sus almas. ¡Pero qué pobremente leen la Biblia algunos de ustedes!

No quiero decir algo que sea muy severo, si no es estrictamente la verdad. Que hablen sus propias conciencias, pero quiero hacer una pregunta muy osada: ¿acaso no leen la Biblia, muchos de ustedes, de una manera muy apresurada, leen sólo un poquito y luego la hacen a un lado? ¿Acaso no olvidan pronto lo que han leído, y pierden el poco efecto que pudo haber tenido la lectura?

Cuán pocos de ustedes están decididos a llegar hasta el alma de ella, hasta su vida, su esencia, y beber de su significado. Pues bien, si no hacen eso, les digo de nuevo que la lectura de ustedes es una lectura miserable, muerta, que no produce beneficio alguno; ni siquiera la podemos llamar lectura, ese nombre no podría aplicarse. Que el Espíritu bendito les dé el arrepentimiento en lo tocante a este tema.

 

Fragmento de: Charles H. Spurgeon. “Como Leer La Biblia”.